Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” -Mat. 5:48

El ser perfecto, se refiere a ser cabal, completo y maduro. Nosotros tenemos que estar en un estado de madurez espiritual. Esforcémonos pues, en alcanzar ese estado moral. Porque Dios, en su perfección, desea que nosotros, sus hijos, seamos perfectos. ¿Como? – Sostenerse a Dios (reconocer su autoridad) -Tener temor hacía Dios ( ser reverente, tener admiración por Dios y querer agradarle) -Apreciar y seguir los consejos de los sabios. -Reconocer sus errores, aceptar la disciplina y recibir la corrección. Todo se puede con nuestro Dios, porque sus caminos son perfectos, Él en su esencia es perfecto, Sus acciones son perfectas, Su ley es perfecta… La exhortación de la Escritura te animara a continuar luchando hacia esa meta en tu vida.